17 febrero 2011

Gusiluz, el enviado del diablo.

Nunca podremos perdonar a nuestros padres el hecho de regalarnos un muñeco que con el paso de los años nos hacía pasar vergüenza.

Un juguete destinado a los niños de escasa edad, imposible de destruir, y que todos escondíamos en un armario cuando a los 7 años venía un amigo a casa.

Este era el caso del maldito gusano verde, al que se le iluminaba la cabeza cual luciérnaga en celo. El objetivo era claro, que los niños de 2 años no tuviesen miedo a medianoche recordando una canción de Enrique y Ana, o como David el Gnomo se convertía en un bonsay.
Pero...¿No se daban cuenta los adultos que el gusano de noche se convertía en la mano derecha de Leticia Sabater y quería provocarnos una parada cardio-respiratoria?.

Escalofriante cuanto menos era despertarse en la penumbra y ver frente a tus ojos esa cara sonriente que te decía...
"Yo maté a ese enano, a su mujer y a su amigo...".
La mayor parte de nuestra generación se dio cuenta de que taparse la cabeza con el edredón era mejor que meterse en un bunker gracias a Gusiluz.
Con el paso de los años estos enviados del diablo fueron desapareciendo de la faz de la tierra misteriosamente, sin que nadie pudiese dar una explicación al respecto. Por lo que se ve hace poco descubrieron una fosa común con millones de gusanos de esta especie, aunque no todos murieron y desgraciadamente amenazan con volver.
¡¡¡ Leti, estamos preparados !!!

5 comentarios:

  1. Yo tenía el que sale a la izquierda en la primera foto. Aún recuerdo el día que lo eché a la basura. En ese momento, también me dijo que volvería.

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  2. El mio era el de la última foto. Recuerdo perfectamente esa sonrisa bajo ese gorrito verde. Se que volverá a por mi. Me lo prometió...

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  3. menudas chorradas que hay que oir por ahí....

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  4. Jajajaja, el último comentario xD Ayy el Gusiluz, qué recuerdos

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  5. a mi me encanta el gusiluz, voy hacer un foro a favor de su vuelta

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